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Cómo el tambor magnético MBZ 304 N 500 convirtió los residuos metálicos en la ingeniería mecánica en dinero (caso práctico)
En una planta de mecanizado, durante el torneado de piezas de bronce y hierro fundido, se generaban virutas mezcladas. Aunque contenían bronce valioso, terminaban como residuo común – vendido por una fracción de su valor real. El motivo era simple: sin clasificación no era posible separar eficazmente el bronce y el hierro fundido.
Al año eran “solo” 2 toneladas de material de dos máquinas. A primera vista, poco. En realidad, dinero perdido innecesariamente.
El cliente buscaba una solución sencilla, fiable y económicamente viable incluso para volúmenes pequeños.
La solución fue un tambor magnético MBZ 304 N 500 con imanes de neodimio, suministrado con tolva, estructura y alimentador vibratorio. La tecnología separa automáticamente el hierro fundido ferromagnético del bronce no magnético, de forma continua y sin intervención del operario.
¿El resultado?
- bronce limpio con un precio de compra significativamente mayor,
- costes operativos mínimos,
- retorno de la inversión en 1,5 años,
- y, sobre todo, control total sobre el propio material.
La tecnología funcionó tan bien que el cliente tras instalar el primer tambor magnético pidió otra unidad idéntica. Esa es la mejor referencia.
MBZ 304 N 500 demuestra que incluso un residuo metálico aparentemente sin valor puede ser una fuente de beneficio real – si cuenta con la solución adecuada.